Semillas de Amor
Reflexiones cristianas que siembran fe, esperanza y amor en el corazón.
Categoría: Blog
-

Hay personas que no hacen ruido, pero sostienen. No siempre están en primera fila, pero cuando todo se mueve, ellas siguen firmes. Y eso, en un mundo tan cambiante, es un regalo que no deberíamos dar por sentado.
-

Pasamos mucho tiempo intentando tener todo bajo control: respuestas, tiempos, resultados, emociones. Creemos que si logramos ordenar todo, entonces va a llegar la paz.
-

Hay escenas que enseñan sin decir una sola palabra: personas que hablan mal de otros, pero tiempo después terminan aliándose con quienes criticaban. No es sorpresa, es revelación.
-

Hay muchas cosas en la vida que cambian: las circunstancias, los planes, las personas e incluso nuestras propias emociones.
-

Caminar en medio de injusticias y personas de doble cara desafía el alma. Duele la falta de verdad, lastima la traición silenciosa y cansa sostener la integridad cuando otros eligen la conveniencia. Sin embargo, la fe nos recuerda que no todo lo injusto es definitivo ni todo lo que duele es en vano.
-

Competir no es pecado. El problema no está en la competencia, sino en el corazón con el que se compite. Los cristianos también corremos carreras, disputamos espacios, defendemos ideas y soñamos con llegar más lejos. La diferencia no debería estar en el objetivo, sino en la manera.
-

Vivimos en un mundo que suele medir a las personas por lo que logran, por lo que producen o por lo que muestran. Sin embargo, el verdadero valor de una persona no nace de sus títulos, de su historia perfecta ni de la mirada ajena. El valor está en lo que Dios ve, aun cuando…
-

Hay momentos en la vida en los que, aun haciendo lo correcto, aparecen críticas, actitudes injustas o palabras que buscan desestabilizarnos. Puede doler, incomodar o generar enojo.
-

“¿No te dije que si crees, verás la gloria de Dios?”
-

“No se engañen: las malas compañías corrompen las buenas costumbres.”